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Ingresar al universo de las startups y alcanzar el éxito no es tarea fácil, ya que implica una seguidilla de pasos y una pizca de suerte que no siempre está del lado del emprendedor.

Los riesgos a los que uno se enfrenta al momento de impulsar un emprendimiento son muchos y lanzarse a la aventura entrepreneur no es fácil. De hecho, sólo una de cada diez empresas continúa funcionando tres años después de su lanzamiento, según la Spain Startup, compañía que organizar el South Summit.

Por eso, te acercamos los cuatro puntos clave que recomienda El País para una startup exitosa.

 

Puntos cardinales de las startups

– La marca: “Una startup es una empresa, y una empresa debe tener claro para que viene al mundo, qué pretende aportar, qué quiere mejorar, qué tiene de nuevo, de diferente. Porque si no lo sabe, es mejor que no empiece”. El estratega y publicista español Toni Segarra, elegido como una de las 25 personas más influyentes de España por la revista Forbes, se muestra rotundo sobre esta cuestión. “Es sorprendente el número de empresas que existen simplemente porque han encontrado un algoritmo, o una tecnología, o una idea, o una ocurrencia, y no han pensado ni por un momento si el mundo lo necesita”, lamenta, aunque reconoce que este problema no afecta exclusivamente a compañías incipientes. “También es cierto que otras ya consolidadas han olvidado para qué existen”. Segarra considera que una buena marca se compone de un producto que merezca la pena. Para construirla y sentar sus bases, un emprendedor debe tener en cuenta valores como la coherencia, el tiempo y la identidad. “Debemos entender que una marca está siempre en la cabeza y en el corazón del cliente, sólo existe ahí. La marca no pertenece a la empresa; es cómo nos perciben desde fuera”.

– El equipo: Las estadísticas indican que las empresas que empiezan con un único socio fundador tienen más probabilidades de fracaso. A pesar de las excepciones, Esther López, abogada especialista en startups y profesora en Ideas Camp, recomienda asociarse con perfiles complementarios que aúnen experiencia en el sector dónde se quiere emprender. “Contar con un equipo multidisciplinar desde el inicio ayuda a que el impulso al arrancar sea más fuerte y la segregación de funciones revierta en una mayor eficiencia operativa”, explica. El equipo forma parte del ADN del proyecto y es su activo más importante. López apuesta porque aúne perfiles distintos pero complementarios y que estén alineados con la cultura de la empresa. “Habrá que valorar el talento, la visión, el carisma, pasando por el bagaje profesional o experiencia en el sector y en el modelo de negocio.”

– El modelo de negocio: “Los emprendedores necesitan evitar construir algo perfecto antes de lanzarlo al mercado. Necesitan crear su producto y obtener una validación inicial. Necesitan probar que la gente va a comprar lo que están vendiendo, que lo van a utilizar, así que su primer objetivo es descubrir cómo conseguir que lo prueben y obtener feedback”, aseguró Sebastian Lefebvre,  ex-Director de crecimiento de Twitter a nivel mundial. El experto piensa que es fundamental que entiendan perfectamente hacia dónde puede crecer su proyecto antes de que lo haga. “No todas las startups crecen en la misma dirección, depende de cada negocio”, advierte. Pueden hacerlo por una distribución viral de su servicio, como es el caso de Facebook, o a través del patrocinio de una empresa mayor que ya está vendiendo algo”.

– Hablar en público: Algo que resulta muy fácil para unos pocos, pero tremendamente complicado para el resto. Chema Palomares, ex vicepresidente de comunicación de ING, cree que es fundamentalmente una cuestión de preparación y enumera como elementos clave a trabajar la fuerza del mensaje que se pretende transmitir, su relevancia para la audiencia y el uso de técnicas para conectar con esta. También considera que un emprendedor no debe tener un solo discurso para presentar su proyecto. “Si vamos a presentar nuestro proyecto a un inversor, tendremos que ser capaces de generar confianza hablando de mercado y elementos financieros. Si hablamos con un regulador, tendremos que ser solventes en el plano legal”, indicó. Para conseguir el objetivo que nos propongamos, Palomares recomienda enfocar el discurso desde una dinámica positiva de exponer qué gana la audiencia con el proyecto y qué el emprendedor. Además, propone como ejercicio para avanzar en este punto el desarrollo del elevator pitch, un discurso de apenas dos minutos donde se expliquen los beneficios de la idea de negocio.

 

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