Teamworks l Coworking Buenos Aires

Crear un emprendimiento lleva su tiempo: desde el armado del negocio hasta la investigación de mercado, no se hace en un abrir y cerrar de ojos.

Otro procedimiento que no resulta tan simple es el de establecer el nombre del emprendimiento, también conocido como naming. No resulta fácil bautizar una nueva compañía.

¿Su nombre debería estar relacionado al producto o servicio que ofrece? ¿Combino los nombres de los fundadores? ¿Cuál es el nombre ideal?

La decisión que tomes en este punto no será simple, ya que es lo primero que va a ver el cliente y los posibles socios. Es tu tarjeta de presentación, y la primera impresión siempre importa.

 

¿Qué hay que tener en cuenta?

Si bien elegir un nombre es una decisión subjetiva que dependerá del vuelo creativo de los emprendedores, es importante tener en cuenta algunos tips.

Para empezar, al momento del naming hay que tener ya definido el negocio, su misión, visión y valores. Esto permitirá establecer la personalidad del emprendimiento, qué quiere transmitir, y esto puede ayudar a definir su nombre.

Por otro lado, si bien hay que apelar a creatividad para elegir el nombre de una startup, no es recomendable excederse. El nombre debe entenderse, ser fácil de recordar, no es conveniente que sea una marca inventada, compleja o difícil de comprender.

Por último, durante el proceso del naming también debe tenerse en cuenta que debe ser un nombre con la capacidad de soportar posibles cambios comerciales.

En la vida del emprendedor no hay nada asegurado, y muchas veces debe aplicar leves cambios para seguir en el mercado. Sucede igual con la marca: si tiene una denominación muy específica, puede que termine limitando el crecimiento del mismo emprendimiento.