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A días de comenzar el 2018, se están difundiendo los nuevos promedios de ingresos de aquellos que el año que viene se verán alcanzados por el Impuesto a las Ganancias.

Para empezar, el salario mensual promedio más bajo que deberá pagar el impuesto será de 29.855 pesos neto o de 35.970 pesos bruto. Este caso es para los trabajadores en relación de dependencia que no tienen familiares a su cargo y que tampoco aplican otras deducciones.

Por otro lado, aquellos que tienen deducción por dos hijos (menores de 18 años o incapacitados laborales) y por cónyuge (que tiene ingresos bajos), el ingreso mensual gravado por el Impuesto a las Ganancias será de 39.495 pesos neto o 47.584 pesos bruto.

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) oficializó las cifras del 2018 e indicó que la suba de las deducciones de ganancias –y del mínimo no imponible– es del 28,77 por ciento. El porcentaje se basa en la variación registrada entre octubre de 2016 y 2017 de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE).

Según determina la actualización de la ley 27.346, a partir de 2018 no solamente se actualizan los montos de las deducciones que determinan los mínimos no imponibles, sino también los valores de los ingresos tope para que los contribuyentes queden alcanzados por una u otra alícuota del impuesto según su nivel salarial, destacó el diario La Nación.

Las deducciones para hacer el cálculo del impuesto, se elevan de la siguiente manera: la llamada ganancia no imponible anual pasa de 51.967 (monto vigente este año) a 66.917,91 pesos; la deducción especial para los asalariados, de 249.441,6 a 321.205,97 pesos; el monto por cónyuge, de 48.447 a 62.385,20 pesos, y el monto por hijo, de 24.432 a 31.461,09 pesos.

Además, se ajusta también en un 28,77% el monto tope que es posible deducir por el pago de salarios y contribuciones al personal de servicio doméstico. El nuevo máximo será de 66.917,91 pesos, siempre para 2018. Hay otros gastos deducibles, en cambio, que quedan sin cambios: es el caso de los intereses por créditos hipotecarios para compra de vivienda (el tope deducible es, desde hace años, de 20.000 pesos) o de los seguros de vida o gastos de sepelio de familiares declarados a cargo del contribuyente (996 pesos por año).

Por último, en el caso de los autónomos, los montos de facturación mínima sujeta al impuesto también se verán ajustados.

Por un lado, se mantiene la brecha que determina que estos contribuyentes pagan Ganancias a partir de ingresos mucho más bajos que los asalariados. La reforma tributaria impulsada por el Gobierno busca reducir esa diferencia, pero no anularla. Por ahora, estarían alcanzados por el impuesto a partir de una facturación mensual promedio de 11.153 pesos, que se va elevando a partir de las deducciones que en cada caso sea posible aplicar.

 

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