Teamworks l Coworking Buenos Aires

Las grandes empresas de internet, como Google y Facebook, se fundaron en Silicon Valley. No podía haber sido de otra forma. Se necesitaba del ecosistema de innovación, emprendimiento y capital de riesgo del área de la Bahía de San Francisco para construir los gigantes de internet.

En 2008, Satoshi Nakamoto publicó el paper donde presentaba la tecnología deblockchain y el bitcoin, la primera criptomoneda. No lo hizo desde el Valle del Silicio. Ethereum, el segundo proyecto más importante de la industria, nació en Toronto, pero es un esfuerzo global.

Hasta hace algunos años, para jugar en primera en la industria de internet había que mudarse al Bay Area. Pero la tendencia a la descentralización del blockchain se dio también a nivel geográfico. La innovación hoy ocurre a escala global, con sus principales nodos en Nueva York, Berlín, Londres, Singapur, Tokio y. Buenos Aires.

La Argentina es referente mundial en blockchain. Tal vez porque, tras una historia de crisis monetarias y de gobierno, entendimos antes que el resto el potencial de esta tecnología. Proyectos de élite mundial nacieron en la Argentina. Zeppelin, por ejemplo, es una de las auditoras de código más importantes del mundo. Decentraland está construyendo un mundo de realidad virtual descentralizado. RSK es un proyecto que construye una tecnología que aspira a competir con ethereum. Un importante centro de desarrollo se encuentra en Tucumán. Kleros, una empresa que desarrolla un sistema de arbitraje basado en blockchain, fue elegida recientemente entre los cinco proyectos deblockchain más interesantes de Francia. con la peculiaridad de que su CEO, quien escribe, vive en la Argentina. Mis cofundadores son franceses. El resto del equipo está distribuido entre los Estados Unidos, Canadá, Perú, Alemania, Portugal, Estonia, Serbia y Eslovenia.

Siempre se dijo que la Argentina tiene emprendedores creativos y el talento más calificado de la región. El problema fue el marco legal y el acceso al capital. Elblockchain democratizó este acceso. Lo que antes solo se conseguía en Silicon Valley, hoy se consigue en Buenos Aires.

Los emprendedores argentinos del blockchain forman parte de redes globales de conocimiento, talento y financiamiento. A diferencia de otros sectores, no necesitan políticas activas ni créditos blandos. Necesitan un marco regulatorio que no obstruya y un sistema impositivo que no los exprima. La semilla está germinando. Pero es frágil. Una política inteligente en relación con las criptomonedas podría consolidar a la Argentina como un polo global de desarrollo de esta industria. Una política desacertada seguramente terminaría con un éxodo de este talento hacia otras latitudes (seguramente, Uruguay).

El blockchain anuncia una época de transformación de las industrias financieras y legales. Un movimiento en el que la Argentina puede estar a la vanguardia. No solo por los proyectos que ya están en marcha sino por todos los que pueden venir si se crean las condiciones favorables. El talento está. Las criptomonedas traen el financiamiento que siempre faltó. Un marco legal adecuado es la única pieza que falta en el rompecabezas.

En 1681, en una famosa reunión con una delegación de hombres de negocios, el ministro de economía de Francia, Jean-Baptiste Colbert, les preguntó: “¿Cómo puede ayudarlos el gobierno?”. “Señor ministro -le respondieron-. Laissez-nous faire” (déjenos hacer).

Siguiendo este consejo, la Argentina puede convertirse en una Silicon Valley del blockchain.

 

Fuente: Federico Ast para La Nación