Teamworks l Coworking Buenos Aires

Seguramente escuchaste hablar millones de veces de la resiliencia y de la capacidad que todo emprendedor debe desarrollar para poder adaptarse a los problemas que surjan y seguir adelante.

Si bien no podemos elegir qué situaciones u obstáculos se presentan mientras armamos un emprendimiento, sí podemos decidir cómo nos vamos a plantear frente a ellos.

Por eso, te acercamos tres tips fundamentales para que apliques en los momentos complicados que tengas que afrontar.

 

Impulsá tu resiliencia

Esta simple guía comienza con un punto clave: Aceptar la realidad que te tocó. Para poder seguir adelante ante cualquier eventualidad, lo mejor es identificarla, reconocerla y atravesarla. ¡Ojo! Esto no significa resignarte, sino que se trata más bien de reconocer qué está sucediendo, qué te impide avanzar y aceptarlo como tal.

Una vez que reconozcas el problema, este se tornará más fácil de superar. Ignorarlo solo hará que crezca y se potencie, y desear que no existe solo prolonga el sufrimiento innecesario.

El segundo pase clave es avanzar de a poco y con seguridad. Por más que te parezcan pasos mínimos y que no generan impacto alguno, con el simple hecho de progresar ya estás avanzando.

Para forjar tu resiliencia, tenés que dar pequeños pasos que sumen. El problema no va a desaparecer de la noche a la mañana, pero vos sí podés ir armando tu camino hacia la solución.

Por último, te recomendamos que busques apoyo. Superar un obstáculo en soledad se torna más pesado y parece ser más tedioso a hacerlo en compañía. Buscá gente que te motive, que esté al tanto de todo y pueda aportarte una perspectiva diferente a la situación que estás viviendo.

Esas personas son las que más confían en vos y las que van a empujarte en los momentos más difíciles. Así que dejá el orgullo de lado y animate a pedir ayuda.