La Ley para pymes y emprendedores 2.0 que impulsa el ministro de Producción, Dante Sica, avanza lentamente y con sigilo , ya que algunas propuestas tienen un componente impositivo que no podrá hacerse realidad antes de cálculos muy finos sobre el impacto en la recaudación, según explicó el diario El Cronista.

Mientras tanto, hay novedades a nivel subnacional que impactan en el sector de las pequeñas y medianas empresas, al tiempo que están por vencer el próximo 31 algunos beneficios de la ley pyme vigente.

A través de la Ley 4064 (sin publicar), la Ciudad de Buenos Aires dispuso que las nuevas pymes, sean personas físicas o jurídicas, con facturación neta de hasta $1.650.000 al año, que tengan una antigüedad inferior a 12 meses y tengan al menos dos empleados, estarán exentas en 100% del impuesto de Ingresos Brutos el primer año y pagarán 50% en el segundo año de vida.

Para acceder a estos beneficios porteños para emprendedores se requiere previamente estar inscripto en el Registro Pyme.

A nivel nacional, la ya vieja Ley 27.264 de Fomento a las pymes, del 13 de julio de 2016, empieza a resquebrajarse.

Pero a pesar de que la situación económica general se agravó, golpeando especialmente al sector pyme, hay tres de esos beneficios impositivos que caducan el lunes 31, a menos que se prorroguen. Las pymes que hayan hecho el trámite respectivo ante la AFIP, gozan de estabilidad fiscal entre el 1 de julio de 2016 y el 31 de diciembre próximo.

En principio, la Ley se aplica en el ámbito nacional; sin embargo, muchas provincias adhirieron a la norma, aunque con particularidades en cada una, explicó al matutino Ezequiel Passarelli, de SCI Group.

En concreto, adhirieron CABA, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Santa Fe, Tierra del Fuego y Tucumán.

En cuanto al pago a cuenta de Ganancias, la Ley intenta incentivar a que las pymes inviertan en sus empresas, en vez de distribuir los resultados; así, quienes realizaron inversiones productivas tienen la posibilidad de solicitar un crédito equivalente al 10% del valor de dichos bienes para pagar el gravamen.

Un tema fundamental es qué se entiende por inversión productiva: compra o importación definitiva de bienes de uso (maquinarias, herramientas, instalaciones, camiones, camionetas, utilitarios, etc.), nuevos o usados, u obras de infraestructura (construcciones, mejoras, entre otras). Mientras que son exclusiones la compra o importación de automóviles, o la compra de inmuebles.

También es posible solicitar un Bono de Crédito Fiscal que se puede aplicar contra cualquier impuesto nacional (incluidos los aduaneros). Para poder hacerlo, las compras tienen que superar las ventas en la última Declaración Jurada presentada al momento de la solicitud del beneficio.

 

Fuente: El Cronista – iProfesional