Aventurarse a la dinámica freelancer no es una tarea simple. Claro que siempre se piensa en los beneficios que brinda, como la flexibilidad, la autonomía y el placer de no tener que ir más a una oficina; pero si no se aborda la independencia profesional de la forma correcta, es probable que colapses al poco tiempo.

Para poder afrontar el trabajo independiente de la mejor manera, te recomendamos que tengas en cuenta unos tips de management.

Para empezar, el trabajo freelance implica una fuerte fluctuación de la cantidad de trabajo mensual. Es una realidad, pero no tenés que permitir que esto te empuje a tomar trabajos que no te cierran.

¿Qué quiere decir esto? Evitá trabajar con personas que no te respetan o te maltratan. El beneficio del freelance es también que puedas rodearte de las personas y clientes que deseas. Llevar a cabo un trabajo para personas que no te respetan nunca termina bien.

Algo probablemente va a salir mal si no estás cómodo con el entorno y con lo que estás haciendo.

Muy relacionado a este punto, está la ley de negociar tu labor. Ponerle un valor a tus tareas es dificil en el trabajo autónomo, pero una vez que lo encuentres, no deje que te pisoteen. Negociá, hacete valer, aquellos que sepan de qué trata tu trabajo lo van a aceptar, y probablemente vuelvan a buscarte por haber sido sincero.

La honestidad es una característica indispensable para el freelancer. El ser deshonesto probablemente conduzca a que te quedes sin clientes y sin proveedores  en un corto plazo. No olvides generar lealtad con los que te rodean.

Por otro lado, no tengas miedo a ser criticado. Al contrario, tomalo como una oportunidad de crecer, pegar el salto y jugártela. Las criticas son las que fortalecen la resiliencia innata del humano, y son las que te van a ayudar a moldear tu negocio para alcanzar el éxito.