Teamworks l Coworking Buenos Aires

Después del  ver el documental de Marie Kondo, ¿sentiste una necesidad imperiosa de ponerle orden a tu casa? ¿Llegó el orden a tu placard?

Pero, ¿qué pasó con el orden en tu oficina o tu escritorio? ¿Notás relación entre el orden interno y externo?

Las leyes del budismo aseguran que “como es adentro es afuera”, y eso quiere decir que tu mundo interior se manifiesta de alguna forma en el mundo exterior. Si tuviste el impulso suficiente como para seguir el consejo de Kondo y ordenar tu casa, ¿por qué no hacés lo mismo con tu ambiente laboral?

Tené en cuenta estos puntos fundamentales para volcar ese orden que necesitás internamente a través del orden exterior:

  1. Todo espacio lleva consigo una carga energética. Ya sean objetos, espacios o amuletos, todo está impregnado de una energía original. Seguramente notaste alguna vez que ingresaste a una oficina o a un espacio y tuviste una necesidad imperiosa de retirar. Entonces, para limpiar esas energías cargadas de mala onda, tenés que limpiar el espacio, pintarlo, reformularlo, para que la energía deje de estancarse y comience a fluir.
  2. Si desordenás, terminá de organizarte en ese mismo instante. Si tuviste el impulso de comenzar a ordenar tu oficina, no te vayas hasta terminar esa tarea. Programate para terminar esa tarea dentro de la hora o del mismo día. Dejar todo desordenado te va a abrumar y generar menos ganas de poner orden.
  3. Limpiá y ordená tu escritorio. Identificá y clasificá tus papeles en carpetas correctamente rotuladas; poné las tarjetas en tarjeteros y tirá a la basura todo aquello que ya no necesites. En cuanto a lo digital, organizá tus contactos alfabéticamente, hacé limpieza de tu casilla de correo y desarrollá un proceso en el que te sea simple y práctico realizar tus tareas diarias. Hacé una limpieza completa cada seis meses. También aplicá esto a tu computadora de trabajo, organizá los íconos de tu escritorio y guardá todo lo que esté dando vueltas en carpetas que identifiquen el grupo de archivos.
  4. Controlá tus impulsos de consumo. Antes de comprar cosas, analizá si el producto te será realmente de utilidad o si es imprescindible para el desarrollo de tu empresa. ¿Realmente lo querés o es solo un capricho consumista?
  5. Mantené tus finanzas organizadas. El orden en este punto te va a traer mucha tranquilidad. Estar al día y al tanto de todo lo que ocurre en tus finanzas te va a ayudar a tener seguridad en tu proyecto y a conocer cada movimiento monetario.
  6. Asumí las consecuencias. Vivir en forma desordenada te vuelca indefectiblemente al caos y la incertidumbre. Hacete cargo de tu vida, ponele orden a tus vidas y generá hábitos que te ayuden a ser feliz.