Dar el paso hacia el sector emprendedor suena muy tentador, sobre todo en estas épocas en las que ser tu propio jefe suena tan tentador y contar con flexibilidad laboral suena sumamente gratificante.

Sin embargo, antes de lanzarte con tu proyecto tenés que conocer todos los aspectos del universo al que estás a punto de aventurarte. ¿Estás realmente preparado?

 

Lo que no te dicen sobre la vida del emprendedor

  • Aumentan tus horas de trabajo: A diferencia del mundo ideal que se imagina la mayoría sobre la vida del emprendedor, éste no sólo trabaja cuatro horas de su día y luego se la pasa mirando la tele. Todo lo contrario. El volcarse al sector entrepreneur implica pasarse horas y horas del día diagramando las estrategias, las investigaciones de mercado y la mejora constante del proyecto. Cuando trabajás por tu cuenta, todo está en tus manos, así que la tendencia es tener la cabeza puesta en el negocio las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
  • Llega a obtener ganancias lleva más tiempo de lo esperado: Armar un emprendimiento no es “soplar y hacer botellas”. Requiere de una fuerte inversión inicial que llevará un tiempo más de lo pretendido en recuperar. Hasta el más mínimo detalle del desarrollo de un negocio requiere de una inyección de dinero, así que tenés que estar preparado para poner tu parte sin esperar su recuperación por un largo período de tiempo.
  • Aprender a decir que no: En el afán de tener más ingresos y poder recuperar ese dinero invertido, el emprendedor o freelancer tienen la tendencia de decir a todo que sí. Sin embargo, esto no es lo más sano, ni para el proyecto ni para vos. Hay que analizar cada compromiso que surge antes de decir que sí. Todo desarrollo lleva su tiempo, tiene su valor, y muchas veces simplemente no vale la pena hacerlo, ya que te robará mucha energía que deberías estar destinando a aquellas tareas que sí te convienen realizar.
  • No toda “gran idea” es un proyecto: ¿Cuántas veces armaste proyectos imaginarios con tus amigos en una noche de alcohol? Las grandes ideas siempre surgen en momentos de creatividad, pero ¡atención! No todas son realmente realizables. Hay que aprender a identificar qué puede llevarse a la práctica y qué no.
  • Tu ego va a ser golpeado…en reiteradas oportunidades: Comenzar un emprendimiento implica fortalecer tu capacidad de resiliencia. No es algo que solo se dice en los libros de autosuperación. Vas a estar expuesto a críticas, a fracasos, a que tu ego se enfrente a tantos obstáculos como tu proyecto. Hay que abrir los ojos, no ponerse a la defensiva y aprender de cada palo en la rueda. Para alcanzar la perfección hay que enfrentar un millón de imperfecciones. ¿Estás listo?
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