Elegir un socio para tu emprendimiento no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Estás buscando a alguien que pueda complementar sus habilidades con las tuyas para potenciar el proyecto, y eso no es nada fácil.

Además, lo primero que miran los inversores al momento de decidir en qué empresa poner su dinero es al equipo de fundadores de la startup. Y ellos sin duda reconocen cuando hay potenciales problemas en una sociedad.

Por eso, resulta esencial encontrar un socio que tenga los mismos valores y objetivos que vos. Sin embargo, hay ciertos perfiles clásicos que te conviene evitar. ¡Mirá!

 

Mejor no asociarse con estos personajes

  • El derrochador: Es de público conocimiento que una startup en un proyecto experimental en el que pueden pasarse meses sin cobrar o lograr recuperar la inversión. Por eso, elegir un derrochador como socio es directamente un peligro para el emprendimiento. ¿Cómo identificarlo? No es muy difícil darse cuenta cuando estás cerca de una máquina de gastar dinero, ya que su modus operandi implica realizar gastos innecesarios y consumos caprichosos de manera cotidiana.
  • El soberbio: Es aquel socio que por ser fundador se cree que es el dueño del proyecto y trata a la gente muy mal. En toda empresa, y sobre todo en una startup, es fundamental tener un equipo en el que prime el respeto y la comunicación. Si tu socio es soberbio, no pasará mucho tiempo hasta que renuncien miembros del team y el ambiente laboral se vuelva pesado e insoportable. ¿Cómo identificarlo? No resulta muy fácil reconocer a este tipo de socio. Puede parecer muy apto en un principio, pero sin duda comenzará a aflorar su personalidad real con el paso de los meses y proyectos.
  • El quejoso: El proceso de desarrollo de un proyecto independiente implica poder atravesar momentos duros múltiples obstáculos y fortalecer la resiliencia para poder alcanzar el éxito. Es normal que estos altibajos tengan un impacto en el humor general de la startup. Justamente por este punto en particular, es fundamental rodearse de gente positiva con la que resulte más fácil el camino del emprendimiento. Contar con un socio quejoso y negativo sólo logrará que te tornes una persona cargada de negatividad y cansancio. ¿Cómo identificarlo? Si ves que tiene tendencia a ver el lado negativo de las cosas, siempre tiene un “pero” para todo o no se anima a dar ciertos pasos por inseguro, entonces no es el socio que necesitás para tu proyecto.
  • El envidioso: Al formar una sociedad deben dejarse de lado las individuales para  complementarse en pos del negocio. Sin embargo, puede suceder que se generen competencias innecesarias entre fundadores. Un socio envidioso es aquel que prefiere destacarse de manera individual y llevarse todas las flores y reconocimientos. Llevar a cabo un emprendimiento con un par envidioso puede producir roces que, a la larga o a la corta, terminen destruyendo a la startup. ¿Cómo identificarlo? Este tipo de socio es difícil reconocerlo, ya que es un tipo de personalidad que no siempre se deja ver en los primeros encuentros y puede que recién lo descubras cuando ya es demasiado tarde. El consejo es que estés muy atento a cómo se comporta cuando están frente a potenciales inversores o miembros del equipo.
  • El vago: La persona que elijas para llevar adelante tu emprendimiento debe ser igual de trabajadora que vos. Los jefes son los que le demuestran al equipo cómo debe ser el día a día y cuánto esfuerzo lleva alcanzar el éxito. El problema es que muchas veces el socio cree que sólo alcanza con aportar capital, cuando en realidad también se necesita que aporte su energía trabajadora para que la startup sea rentable. ¿Cómo identificarlo? Puede resultar difícil verlo a simple vista, ya que muchas veces tapan su vagancia con falsas actividades. Si presentís que tu socio tiene tendencias a ser vago, es conveniente que pongas las tareas en claro.

 

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